Todos los que lo han probado vuelven. Pasar unos en Hondarribia es una experiencia inigualable, hacerlo además en un entorno amable, acogedor y familiar se convierte en algo inolvidable.

Hondarribia es una joya enmarcada por la bahía de Txingudi en el este y por las faldas del monte Jaizkibel por el oeste. Un regalo de la naturaleza que combina una de las playas más tranquilas de la costa cantábrica con interminables senderos por bosques y praderas sembradas de pottokas.

Las actividades que se pueden practicar al aire libre son innumerables y de todo tipo de intensidad: golf, escalada, senderismo, tenis, pádel, surf, submarinismo y unas maravillosas rutas de bicicleta de montaña como las que suelen recorrer nuestros amigos y clientes habituales de Basque MTB.

Si te atrae más el entorno urbano-histórico Hondarribia no te decepcionara. Se trata de una de las más destacadas ciudades medievales de toda la península ibérica con lugares tan emblemáticos como Arma Plaza con su castillo de Carlos V, la plaza de Gipuzkoa con sus soportales y cadenas que la custodian o como la Calle Mayor, escenario principal del Alarde de Hondarribia y entorno cinematográfico de grandes producciones como Papillon.

No solo el casco histórico es un barrio que no puedes dejar de visitar, la Marina de Hondarribia es una imagen que no puede faltar entre las postales más habituales.
Sus casas, con los mismos colores de los barcos de pesca, de balcones abarrotados de plantas y flores envuelven la calle San Pedro donde degustar pintxos y raciones que juegan en la división de la más alta cocina vasca.

Desde la Marina, la vuelta al Hotel Bista Eder se completa en apenas unos minutos de agradable paseo por barrios residenciales hasta la misma campiña al pie de la cual descansar con la tranquilidad merecida.

Mañana será otro gran día en el que alquilar un par de nuestras bicicletas eléctricas y aumentar el radio de visita hasta el puerto, el faro de Higer o conocer nuestras vecinas ciudades bidasotarras como Hendaya o Irun.

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